Bergen es la segunda ciudad más grande de Noruega con 275 112 habitantes. Situada al oeste del país, formó parte de la Liga Hanseática.
Se sitúa en la costa sudoeste de Noruega, en un valle formado por un grupo de montañas conocido colectivamente como —«las siete montañas»—. Bergen es la capital oficiosa de la región de Vestlandet, y también se la conoce y promociona como la puerta de entrada a los famosos fiordos noruegos, y por ello también se ha convertido en el mayor puerto de cruceros turísticos de Noruega, y uno de los mayores de Europa. Además, el puerto también es el mayor de Noruega.
Bergen fue una de las nueve ciudades europeas honradas con el título de Capital Europea de la Cultura en 2000.
Era considerada la capital de Noruega en el siglo XIII, hasta 1299. Hacia el final del siglo XIII, se convirtió en una de las ciudades más importantes de la Liga Hanseática.
Bergen adquirió importancia gracias al comercio del bacalao seco de la costa norte del país, que empezó alrededor del año 1100. Los mercaderes frisios y germanos de la Liga Hanseática se instalaron en un barrio exclusivo de la ciudad, en el cual hablaban sus lenguas de origen: el frisio y el bajo alemán, y disfrutaban de derechos exclusivos de comercio con los pescadores norteños que cada verano navegaban con dirección a Bergen.
Bergen es ampliamente reconocida como una de las ciudades más bellas de Noruega. La parte antigua de la ciudad se halla en la parte norte de la bahía de Vågen. Es donde se encuentra el Bryggen, una serie de viejas casas de madera de principios del siglo XVIII producto de la reconstrucción de la ciudad tras un incendio en 1702, y hechas con el estilo de los edificios medievales que estaban en el lugar antes del incendio.
Una atracción turística muy popular es el mercado al aire libre a lo largo del puerto. Además, está el área comercial principal de la ciudad, reconstruida tras el incendio de 1916 en estilos como art nouveau. Algunas zonas de Bergen fueron reconstruidas tras la Segunda Guerra Mundial, arreglando los desperfectos causados por los bombardeos británicos y la explosión del barco cargado de explosivos.
Una atracción turística muy popular es el funicular que sube al monte Fløyen, desde el que se divisa una vista general de la ciudad y las siete montañas. Desde este punto es posible irse de excursión por una amplia área natural.
La ciudad es reconocida por sus abundantes lluvias, (ha sido llamada La ciudad de la lluvia), llegando a acumular precipitaciones de más de 2.250 mm anuales de media, convirtiéndola en uno de los lugares más húmedos de Europa.
Qué ver en Bergen:
- la Oficina de Información Turística (siempre interesante para coger unos mapas), que parece una nave espacial recién “aterrizada”. !!vaya pedazo edificio!!. Junto al puerto.
- el Mercado de Pescado o Torget: Esencialmente turístico, pero con mucho encanto, nos encontramos en uno de los principales reclamos de Bergen donde todo el mundo … !!habla español!! Así, decenas de personas emigran por temporadas a ganarse un dinero sirviendo en este particular negocio de brochetas, platos de todo tipo de pescado y algunos mariscos, a turistas intrépidos. Hay que probar el salmón salvaje ahumado, el cangrejo real, el bacalao, brochetas de pescado, ciruelas, moras y fresas.
Hay muchos chiringuitos, pero los mejores (y más caros) son los que están junto a la of. de turismo.
- Desde este lado del puerto ya vemos uno de las imágenes típicas hacia las que nos vamos aproximando pero antes, en uno de los edificios más antiguos de Bergen, podemos encontrar en el Museo Hanseático una visión de lo que era la vida de los comerciantes hanseáticos.
¿Comerciantes Hanseáticos? La Liga Hanseática fue una asociación de comerciantes alemanes (S. XIII y XVII) que dominaron el comercio marítimo del norte de Europa y que fijaron aquí su sede central. Fueron más de 400 años y aquí dejaron su legado.
- Pero la verdadera instantánea de la ciudad está en el Bryggen, esa cadena de edificios de colores utilizados siglos atrás para que el gremio de los comerciantes exportara su pescado y que aunque en el año 1702 sufriera un gran incendio, hoy vuelve a relucir con diferente estatus.

- La Fortaleza Bergenhus permite acceso a una visita que seguramente nada tiene que ver con la historia que respiran sus piedras, ahora completamente ajardinada y con buenas vistas a la ciudad y los muelles.
Se puede acceder a los diferentes pisos hasta llegar a su parte más alta, y aunque las salas son más bien simbólicas (aunque en la última hay un pequeño museo), quizás lo más interesante son las vistas generales de todo el puerto, la ciudad y los montes que rodean Bergen, incluida una colina a la que intentaremos acceder.
- la Iglesia de Santa María o Mariakirken, el que si es el edificio más antiguo conservado de Bergen (S.XII) y un ejemplo de arquitectura románica del país, aunque en la actualidad permanece en reformas.
- Funicular Fløibanen al Monte Floyen, la mejor panorámica de Bergen.
A pocos metros del Casco Antiguo, se encuentra la pequeña estación del Funicular Fløibanen (inaugurado hace 80 años ya), uno de esos imprescindibles que ver en Bergen.
Tras un ascenso de unos apenas 5 minutos, un tentador mirador en el Monte Floyen a una altitud de 320 metros deja las mejores vistas de una ciudad realmente preciosa desde cualquiera de sus perspectivas
Es en este momento cuando uno se da cuenta de lo poquito que podemos llegar a conocer. Y es que la zona más turística se reduce a una porción muy pequeña de la extensión de Bergen, pero es fácil identificar sus principales iconos, como el muelle o la fortaleza.
Posiblemente sea el punto desde donde tengamos una visión más global de lo que es Bergen, con sus islas, la forma de península y las 6 montañas más que lo cobijan (además de la que nos encontramos).
Definitivamente Bergen es una de esas ciudades pintorescas, cargada de ambiente y de rincones de encanto, que todos deberían visitar alguna vez en la vida.

+ INFO: https://www.diariodelviajero.com/europa/curiosidades-de-bergen-noruega
El archipiélago de las Lofoten está compuesto por un rosario de 2.000 islas –solo siete están habitadas todo el año– que hacia el norte se hermanan con el archipiélago de Vesterålen. La particularidad del paisaje es que los picos, que no superan los 1.200 metros de altitud, se desploman de golpe hasta el mar, donde forman fiordos profundos y bahías resguardadas con casitas de madera pintadas de rojo o de ocre (rorbur). Fuera de las poblaciones, las cabañas de verano compiten por ofrecer la mejor perspectiva en enclaves de paz absoluta.
A las Lofoten se puede llegar por aire o por tierra, ya que una eficiente red de puentes y túneles submarinos conectan las islas entre sí y con el continente.
Las Islas Lofoten emergen entre las turbulentas aguas del Mar de Noruega, por encima del Círculo Polar Ártico. Esta comunidad única en medio de la naturaleza salvaje ofrece un paisaje ininterrumpido de majestuosas montañas, profundos fiordos, colonias de aves marinas y largas playas ideales para la práctica del surf.
Debido a la cálida Corriente del Golfo, Lofoten tiene un clima mucho más suave que otras partes del mundo que se encuentran a la misma latitud. Entre finales de mayo y mitad de julio puedes experimentar el sol de medianoche, mientras que las auroras boreales se pueden ver desde septiembre a mediados de abril.
La pesca ha sido y es, hasta cierto punto, la razón por la que la gente ha vivido aquí y la región es conocida por sus muchos pueblos pesqueros. Aquí puedes alojarte en un rorbur - antiguas cabañas de pescadores - y comer pescado desecado, a base de bacalao de desove. El pescado desecado es el ingrediente principal en muchos de los platos servidos en los restaurantes locales.
Lugares imprescindibles de las islas Lofoten:
Allí llega uno de los dos ferrys que llegan al archipiélago. Aunque quizá no el más recomendable. Si vas en vehículo y vienes del norte, lo mejor es entrar por el puente de Tjelsund y recorrer las islas de norte a sur.
Svolvær queda más o menos en el centro de las islas, y es la población más grande de esta zona. Cuenta con la única catedral del archipiélago y sus calles y su puerto tienen mucha vida.
No dejes de acercarte al cercano pueblo de Kabelvåg, que cuenta con un bonito puerto y con casitas de pescadores a orilla del mar formando bonitas postales
La vista desde el puerto de Henningsvær, es un pueblo situado en una pequeña isla y que para llegar hasta hay que atravesar un par de puentes que van saltando de peñasco en peñasco.
Camino de Henningsvær
Te desvías de la carretera principal y comienzas a ver de qué va la cosa: una pequeña cala de aguas verdosas, grandes peñascos nos separan del mar, pero ni rastro del pueblo. Pero muy pocos kilómetros más allá, tras atravesar un par de puentes de arquitectura imposible, aparece el pequeño pueblo. No dejes de acercarte al puerto. La foto desde allí es espectacular.
Panorámica de Reine
Posiblemente sea el enclave más bonito de las islas Lofoten. Está situado en una tranquila cala, rodeado de montañas de más de 700 metros de altura que lo enmarcan de la manera más alucinante que puedas imaginar.
Embarcaderos y casitas de pescadores en Reine
la carretera para llegar a él desde el norte (la E10 que recorre toda la isla de norte a sur) es excepcionalmente bonita. Y si la seguimos hasta el sur, llegaremos al pueblo con el nombre más curioso del mundo: Å.
- Hay mucho más en Lofoten. Desde un museo polar en Andenes (un remoto pueblo en una remota punta norte de una remota isla), avistamiento de ballenas (también en Andenes), un museo vikingo en Borg o un museo sobre el bacalao en Å. Además, las casitas de colores de pescadores, los secaderos de bacalao o las sinuosas carreteras que saltan de isla en isla por extraños puentes curvados hacen que cualquier rincón del archipiélago sea mágico.
- Nusfjord, la mayor colección de casas tradicionales de pescadores
En la costa meridional de la isla Flakstadøya , a unos 95 km de Svolvvær, se ubica uno de los pueblos de pescadores con mayor encanto de Islas Lofoten. Nusfjord es célebre por conservar el mayor número de cabañas de pescadores (rorbuer) de las Lofoten. Muchas de éstas fueron levantadas a finales de siglo XIX, aunque hoy casi todas se utilizan como alojamiento para huéspedes.
Su puerto es una preciosidad y aún se puede ver cómo queda la antigua fábrica de aceite de hígado de bacalao o asistir a la partida o llegada de los pescadores que aún se dedican a la actividad número uno en el archipiélago noruego.
La ruta Rey:
Es el nombre popular de la Carretera Turística Nacional (e10) que, a lo largo de 230 km, cruza de norte a sur el archipiélago y enlaza las islas por puentes como el de Fredvang.
Las Islas Lofoten, lugar único en el mundo, para disfrutar con sus paisajes, comer el mejor bacalao, avistar ballenas y aves, observar auroras boreales, alojarte en las cabañas de pescadores (rorbur) y muchas cosas más.
"La belleza de este lugar es simplemente asombrosa"
Lonely Planet
+ INFO: https://www.visitnorway.es/que-ver-en-noruega/norte-de-noruega/islas-lofoten/
Tromsø es una ciudad de Noruega. Con 72 681 habitantes es la séptima de Noruega y la segunda de Laponia.
El municipio de Tromsø aglutina una gran cantidad de distritos fuera de los límites de la ciudad, y su territorio está integrado por una parte continental y numerosas islas, varias de ellas deshabitadas. Tromsø es una ciudad cosmopolita y un importante centro comercial y cultural en Noruega, con importantes festivales a lo largo de todo el año. Es sede de la Universidad de Tromsø, que atrae una población flotante de varios miles de estudiantes, lo que incrementa la población hasta una cifra de 75 000 personas en algunas épocas del año. Es también sede episcopal de la Iglesia de Noruega. Es el punto de partida para las expediciones al Ártico y para visitar Svolvaer y las islas Lofoten.
La ubicación de Tromsø a unos 350 km al norte del círculo polar ártico permite que se observen los fenómenos del sol de medianoche y la noche polar. Tromsø está en medio de la zona de la aurora polar, y de hecho es uno de los mejores lugares en el mundo para apreciar este fenómeno. Debido a la rotación del planeta, Tromsø entra en la zona alrededor de las 6 PM y sale de ella cerca de la medianoche. A causa de la luz, no es posible ver la aurora entre abril y mediados de agosto.
Toda ciudad que se precie merece un buen paseo por sus calles, conocer sus calles, sus casas, edificios y observar el entorno para conocer mejor su cultura. Y eso hicimos recorrer las calles para observar sobretodo, el contraste de sus bonitas casas de madera con los modernos edificios del Ayuntamiento, la Casa de la Cultura o de su extraordinaria Biblioteca que justo en 2015 cumple su décimo aniversario. A visitar:
Calle Storgata: Es la calle principal de la ciudad, dónde todo tiene lugar y dónde se concentran las múltiples tiendas de todo tipo, así como la mayoría de sus restaurantes o bares
Catedral de Tromsø: Ubicada en plena calle Storgata, preside una bonita y cuidada plaza repleta de vegetación y contrasta por su construcción en madera. La única catedral de Noruega, junto a la Catedral de Nuestra Señora de Tromsø (católica) en la misma ciudad, construida en este material, la cual data de 1861.
En verano, se organizan conciertos en su interior.
A pesar de llamarse Catedral, no lo es, es una iglesia que se ha convertido en el símbolo de la ciudad por la singularidad de su edificio, el cuál se aprecia desde casi cualquier punto de la localidad. Se encuentra cruzando el Puente de Sandnessund, justo en el barrio de Tromsdalen, una zona rodeada de naturaleza con vistas al fiordo y al centro de la ciudad.
Biblioteca pública y archivo de la ciudad
¿Visitar una biblioteca cuando vas de vacaciones? Sí, si es tan espectacular como la de Tromsø. La biblioteca se acabó de construir en 2005 bajo el techo original del antiguo cine Fokus, diseñado por el arquitecto Gunnar Bøgeberg Haugen en 1969.

Hasta su inauguración en 1960 Tromsø estaba conectada con el continente únicamente con un servicio de ferry.
- En la parte más alta de la plaza tenemos el edificio del antiguo Ayuntamiento que es de 1892, el templete de música (de 1894) y la estatua del rey Haakon VII de Noruega, conocido por su defensa de la democracia ante la invasión alemana en la Segunda Guerra Mundial.
Hablamos de un puerto no muy grande pero fácilmente situado para pasear por él ya que se encuentra al final de la plaza principal de la ciudad. Si os alojáis en el hotel Scandic Ishavshotel y tenéis una habitación que dé hacia el puerto, podréis tener maravillosas vistas de la ciudad.
Teleférico Fjellheisen
Sin duda, el mejor lugar para divisar la ciudad y sus alrededores, merece la pena ascender hasta el monte Fløya para fotografías este bonita ciudad y contemplar unas increíbles vistas panorámica. Si tenéis un día claro tanto en verano, lo que podría ser un ocaso, por su sol de medianoche; como en invierno, porque es el mejor lugar para contemplar auroras boreales por su altitud, será el paraíso para los fotógrafos.

- Museo Polar (polarmuseum.no). Se encuentra en el antiguo muelle de Tollbod, de mediados del siglo XIX, y se inauguró en el año 1978, justo cincuenta años después de la muerte en accidente aéreo de Roald Amundsen.
Ocio en Tromsø:
Sinceramente Tromsø sorprende porque tiene bastantes alternativas de ocio nocturno a pesar del frío que a muchos enclaustraría en casa. El hecho de ser una ciudad universitaria garantiza que vivan en ella muchos jóvenes, muchos de ellos ávidos por salir de fiesta.En muchos bares y pubs, hay conciertos de música en directo.
Un restaurante recomendable es el Kaia, junto al puerto, con una excelente sopa de pescado, salmón salvaje ahumado, bacalao, estofado de reno, etc.
+ INFO: https://elpachinko.com/viajes-noruega/que-ver-en-tromso-invierno/