30 abr 2011

GRENOBLE, la capital de los Alpes.

Grenoble con más de 500.000 habitantes, es la segunda ciudad más importante de la región Ródano-Alpes, tras Lyon. Es la puerta de entrada hacia la cordillera de los Alpes, que son una importante cadena de montañas situada en Europa central. Su cota culminante es el Mont Blanc, con 4.810 metros de altitud.

Hay 82 cimas que superan los 4000 metros. Algunas muy conocidas son: Cervino (4477), Dom, Jungfrau, Agujas del Diablo, etc.

Durante todo el siglo XX y también actualmente, los Alpes se han convertido en un destino mundial de primer orden del turismo. Con el fondo paisajístico que los caracteriza, se ha construido un número importante de estaciones invernales para la práctica del esquí alpino. La práctica del alpinismo atrae cada verano a miles de practicantes. De igual manera, los amantes del senderismo y del trekking se dan cita cada verano en los Alpes en un creciente número de practicantes. Pueblos como Chamonix se convierten en el punto de partido de treks como el Tour del Mont Blanc o el Tour de las Agujas Rojas.

Personalmente, a mi me gusta mucho, el Alpe d'Huez, que  es una montaña de los Alpes franceses de 1850 m de altitud. Alpe d'Huez debe gran parte de su fama a su relación con la carrera ciclista del Tour de Francia.

En 1968, Grenoble fue la sede de los Juegos Olímpico y hoy día es famosa por su industria científica puntera,  por sus expresiones artísticas, como los  Rugissants, un festival ineludible de músicas del mundo y el Magasin (Centro Nacional de Arte Contemporáneo).

El ambiente que tiene hoy Grenoble se lo debe a su Universidad del siglo XIV, una de las más prestigiosas del sur de Francia. Una de las zonas más animadas es la plaza Grenette, una de las primeras plazas en Europa que tuvo alumbrado eléctrico en 1899.
Otra plaza importante es la de Notre-Dame, donde se encuentra la Catedral y la plaza St-André, donde se encuentra el Palacio de Justicia y suele ser un buen lugar para tomar algo en sus terrazas.

 
La Bastilla (Bastille en francés) es una fortaleza del siglo XIX situada en lo alto de una montaña al otro lado del río Isère, se sube gracias a un teleférico y desde arriba las vistas son notables. Allí es conocido por "bulles" (burbujas) por la forma de sus cabinas y parte del muelle Stéphane-Jay.
Desde ahí arriba se puede ver toda la ciudad, el río Isère bordeando y toda la vegetación montañosa del entorno. Incluso si tienes suerte puedes ver el Mont Blanc (si no hay neblina).
También merece la pena visitar el Museo de Grenoble, que es de Bellas Artes y de las antigüedades. Situado en la margen izquierda del río Isère, plaza de Lavalette, es conocido tanto por sus colecciones de arte antiguo y por sus colecciones de arte moderno y contemporáneo.

 

+ INFO: http://serviajero.blogspot.com/2010/07/grenoble-francia.html

LYON, capital mundial de la seda.

Lyon es la tercera ciudad más importante de Francia tras París y Marsella, siendo capital del departamento del Ródano en la región Ródano-Alpes. Fue la capital del Imperio Romano del oeste con el nombre de Lugdunum, perteneció al Sacro Imperio Romano Germánico. Por sus numerosos edicios artístico-históricos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.

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La ciudad está situada en la confluencia de los ríos Ródano y Saona, a los pies del Macizo Central y dominada por dos colinas, Fourvière y  Croix-Rousse, que están separadas por el desfiladero del Saona. Constituye un importante nudo de comunicaciones, así como un centro financiero e industrial, sede de la Interpol desde 1989 y famosa por su gastronomía.

Sus principales atractivos turísticos son:

  • La torre del Crédit-Lyonnais, es el símbolo de la ciudad.  Se construyó en 1974 en el barrio Part-Dieu, y es un imponente rascacielos cilíndrico, sede central del banco Credit-Lyonnais.

  • el Ayuntamiento, se construyó en 1646 y es uno de los más bellos palacios municipales de Francia.  La fachada tiene dos órdenes de ventanas.
  • En el centro del ático hay una gran relieve que representa a Enrique IV en caballo, rematado por la torre del reloj de 40 metros de altura.

     

  • la Catedral de St, Jean, comenzada en el S.XI en estilo gótico a partir de un ábside romano, terminó hacia finales del S.XV.
  • La fachada de estilo gótico del norte, está flanqueada por dos torres bajas.  Está dividida en tres alturas, un remate a dos aguas en la superior, un rosetón en la central y tres bellas portadas en la inferior, ornamentadas con figurillas en las arquivoltas.

  • Santuario de Notre-Dame-de-Fourviere.  Es una basílica-santuario que se encuentra en la cumbre de una colina.  Tiene una altura de 175 m. y se construyó en 1872 en cumplimiento de un voto hecho durante la guerra franco-prusiana de 1870.
    Corresponde al estilo bizantino, aunque los excesos cometidos en su decoración pueden llevar a creer que se trata de una audaz muestra mixta del rococó.
    Tiene una gran mole central absidal franqueada por dos torres, desde las que se ofrece una gran panorámica de la ciudad.  Se puede subir a la colina mediante funicular.
  • el Parque Tête d'Or. Ocupa 114 Ha. a orillas del río Ródano, y alberga en su interior un lago, el zoo, el jardín botánico y el magnífico jardín de rosas.
    Vale la pena visitarlo porque es precioso.

Lyon es la capital gastronómica de Francia. Hay una verdadera pasión culinaria que se refleja sobre todo en sus populares bouchons, los restaurantes típicos. En ellos se sigue la tradición de las mères (madres) como la Brazier, la Pompon o la Caron, que sentaron las bases desde sus modestos comedores de la mejor cocina lionesa. Los platos se riegan con buen vino, ya sea Beaujolais o Cotes du Rhone, y para los postres nada mejor que un queso conocido como cerebro de canut, hecho con vino, cebolleta, ajo, aceite y perejil. Los mejores bouchons están en el viejo Lyon, pero en la isla hay calles como la rue Mercière dedicadas a la gastronomía. En Lyon, se halla el restaurante de Paul Bocuse, que es el lujoso L'Auberge du Pont de Collonge. Dicen que es uno de los mejores del mundo.

+ INFO: http://www.elmundo.es/viajes/2003/19/1051288618.html

10 abr 2011

VALLE DEL LOIRA, el jardín de Francia.

 El Valle del Loira es un entorno natural incomparable bañado por el río Loira, cuya grandeza serpentea entre verdes paisajes y ciudades llenas de historia, y está salpicado de más de mil castillos que se alzan majestuosos para darle la bienvenida. Un total de 280 kilómetros que discurren entre Sully-sur-Loire (Loiret) y Chalonnes-sur-Loire (Anjou).

En esta región abundan los castillos, (+  de 100 ), sólo 42 reciben la denominación de “Castillos del Loire” entre los que se destacan: Chenonceu, Cheverny, Sully, Chambord, Blois, Chaumont, Amboise, Villandry (famoso por sus huertas y jardines), etc.

La mayoría de los castillos tienen sus orígenes en la Edad Media de la que conservan trazas arquitectónicas importantes. Sin embargo la mayoría fueron remodelados durante el Renacimiento francés, por ese motivo, pasear por el valle del Loire es como trasladarnos de pronto al Renacimiento.

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Para comprender la proliferación de castillos en esta área debemos conocer un poco la historia de Francia. Durante los siglos de conmociones que siguieron a la paz galo-romana, esta región fue un importante foco de desarrollo y difusión del cristianismo, a partir sobre todo del apostolado de San Martín, obispo de Tours, muerto en el año 397. La iglesia fue la heredera de la civilización romana, incluida su lengua y métodos de administración.  Esta herencia les permitió reconstruir el orden civil y, con el tiempo, hacer de contrapeso al poder de los grandes señores feudales que se disputaron el Orleanesado, la Turena y Anjou desde el siglo X al XII.

En la Guerra de los Cien Años contra Inglaterra, el hijo del rey, el delfín Carlos VII, trasladó al Loira la administración del reino, viajando sin cesar de castillo en castillo, como lo hizo toda la monarquía hasta el siglo XVIII. Por eso se dice que en esa zona, el rey estaba en su casa.botes recorriendo el Loira

Pero el Loire además es un valle privilegiado:  bosques con abundante caza para entretener a la monarquía, y madera para las construcciones; planicies calcáreas que proveían piedra para castillos y abadías. La tierra es excelente para los cultivos, los huertos y viñedos caracterizan el área.

Y no tenemos que olvidarnos que hasta el siglo XIX, el río trasportaba todo tipo de barcos que bajaban hacia Nantes con la corriente o la remontaban desplegando las grandes velas rectangulares. El ferrocarril y luego las carreteras abolieron el comercio fluvial.

La Unesco declaró en el año 2000, el Valle del Lora como Patrimonio de la Humanidad.

Entre los muchos castillos, yo visité el de Chambord.

El Castillo Real de Chambord, es uno de los castillos más reconocibles en el mundo debido a su arquitectura renacentista francesa muy distintiva que mezcla formas tradicionales medievales con estructuras clásicas italianas.

Es el castillo más grande de los Castillos del Loira, pero fue construido para servir sólo como un pabellón de caza para el rey Francisco I.

En el castillo destacan ocho torres inmensas, 440 habitaciones, 365 chimeneas y 84 escaleras. El castillo está rodeado por 52,5 km² de árboles, que forman un bosque de 31 kilómetros. Archivo:Chambord-20050319.jpg

.+ INFO: http://www.chambord.org/Chambord-es-idm-1-n-Accueil.html

http://www.valle-del-loira.com/